lunes, 19 de septiembre de 2016

Baby Kart: Niños al volante (REPORTAJE)

FOTO: Eliezer Morán



Esta nueva categoría para el karting en el Perú llegó a comienzos de este año 2016 y ha tenido un buen recibimiento

No cabe duda que el Karting en el Perú ha ido creciendo de manera progresiva, tanto en fanáticos, como en corredores. El kartismo se ha convertido en una buena y nueva alternativa para toda persona que quiera practicarlo. Y es que esta disciplina del automovilismo genera pasión, adrenalina y mucha dedicación. Se dice que el Karting es la base de la gran parte de los pilotos profesionales que hay, y es uno de los deportes sobre ruedas con mayor acogida en todo el mundo. Jóvenes, adultos y niños ya tienen una idea de lo que es manejar a grandes velocidades. Y ahora en nuestra capital se ha implementado una nueva categoría para el Karting: se hacen llamar BabyKart y es el primer semillero de pilotos que tiene nuestro país.

“La escuela de Baby Karts es un semillero para niños de 4 a 7 años. No había en el Perú, y junto al apoyo de Rotax y la iniciativa del kartódromo de la Chutana se he podido empezar esta escuelita” nos contaba Kevin Langschwager, instructor de los futuros pilotos de autos de carrera. Esta escuela que abrió sus puertas a inicios de este año, ha tenido una buena aceptación y alberga a 21 niños que ya conocen lo qué es un kart y cómo manejarlo.

“La dinámica con los niños es que se diviertan. Las primeras veces que los niños vienen pueden sentir vértigo y sentirse un poco temerosos. Tenemos que darles confianza, enseñarles cómo se utiliza el freno, acelerador, usar los timones. Sobre todo el tema del freno. Es lo principal que se enseña al comienzo” aseguró Langschwager.

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Países como Argentina, Chile, Ecuador y Colombia ya vienen trabajando con esta categoría para el Karting, siendo el país cafetero uno de los máximos exponentes del Baby Karts en Sudamérica. Fue precisamente a Colombia donde Kevin Langschwager y Salvador Ricci viajaron para tomar el mismo concepto de las escuelas para niños de ese país: “Teníamos una necesidad de canteras, no había cantera para el karting en el Perú. Viendo lo que se hace en otros países del mundo y en especial en Colombia que tienen un automovilismo muy fuerte, viajamos y tomamos como referencia todo lo que ellos hacen” manifestó Salvador Ricci, dueño de la compañía Rotax en el Perú.

Evaluación y fase previa:
A pesar de tener muy corta edad, los niños que quieran practicar este deporte tienen que tener algunas características para que puedan estar aptos a subirse a un kart y poder correr sin mayor dificultad. “Los niños de 4 a 5 años pasan una primera evaluación en un espacio controlado que es en los pits. Consiste en saber si tienen la madurez necesaria para seguir indicaciones e instrucciones. Mientras el niño tenga la capacidad de concentrarse, eso es suficiente y con eso se puede trabajar. Siempre es un poco más sencillo trabajar con niños de 5 a 7 años porque su desarrollo cognitivo es mayor” declaró Kevin Langschwager que no tiene ningún reparo en decir a algún padre que su hijo aún no está en las condiciones suficientes para practicar el karting. “Muchas veces he tenido que hablar con varios de los padres y decirles que vuelvan en unos meses para que su hijo recién pueda correr”.

Seguridad en sus manos
Si bien es cierto el karting es un deporte violento. Puesto que las reacciones son muy rápidas. Se destila mucha adrenalina y es posible que pueda suceder algún accidente dentro de la pista donde corren los pilotos; esto no es impedimento para que se pueda practicar. “Las posibilidades que un Kart se voltee son completamente nulas”. Nos dice Kevin.

Los karts que utilizan los niños tienen un motor muy pequeño de un caballo y medio. El chasis también es muy pequeño. Tienen protección y son muy seguros. No pesan mucho. Y aproximadamente estos pequeños autos de carrera corren de 35 a 40 kilómetros por hora. Que para la edad de estos pilotos –4 a 7 años- debe de ser una experiencia inigualable.

Además los niños a la hora de correr cuentan con un casco de protección, cuellera, costillera y hay una asistencia mecánica siempre cerca, por si sucede algún inconveniente con el kart.

“Colombia ha llevado un estudio sobre todo lo relacionado con la salud de los niños al practicar el karting. Antes de los 4 años las fuerzas g pueden afectar un poco su estructura ósea, pero a partir de los 4 años no hay ningún problema. Lo único que pueden tener es quizá un susto al momento de chocar, pero a cosas mayores no ha pasado”. Enfatizó Langschwager.

Un deporte con mucha autoestima
Uno de los problemas más recurrentes en nuestro país es la falta de autoestima de los niños. La carencia de seguridad en muchos jóvenes se ve reflejado en el hogar, el colegio, y hasta en los mismos jóvenes que ya tienen un trabajo. Y quizá este deporte pueda cambiar el panorama y ser la solución a estos problemas: “El karting es un deporte que les ayuda mucho en la autoestima. No cualquiera es piloto de un auto de carrera y un niño de 4 años siendo piloto de auto de carreras lo ayuda en su estado emocional y en su autoestima. Ganan mucha seguridad en sí mismos y generan una tolerancia a la frustración”. Aseguró Salvador Ricci.

Lo mismo reafirmó Kevin Langschwager, que quizá es una voz autorizada para mencionar esto, puesto que cada fin de semana convive con estos niños de 4 a 7 años: “El karting es un deporte que da mucha confianza. Les levanta mucho la autoestima. Desarrolla sus habilidades físicas motoras y la coordinación visual motora. El niño aprende mucho a trabajar con su cuerpo y su cerebro. Se desarrolla mucho la capacidad cognitiva de los niños por la cantidad de concentración que tienen que manejar a la hora que están corriendo”.


Apoyo paternal
Asimismo, muchos de los padres se encuentran muy contentos y orgullosos por la habilidad que sus hijos han desarrollado en 6 meses que van practicando el karting. Uno de ellos es Angelo Shiroma, padre de Ian Luca. Ian que desde los 4 años de edad –en la actualidad tiene 5- practica el kartismo ha evolucionado como piloto, pero también como persona. “Ian ha ganado mucha autoestima y decisión, es un buen deporte para los niños”. Dijo Angelo.

Otro de los papás que apoya mucho a su hijo es Daniel Victoria, y quiere que su hijo Diego sea un piloto profesional. “Me encantaría que se dedique a esto, pero todo depende de él. Él viene porque quiere. Hasta enfermo viene a correr. Se levanta y me dice papá vamos. Son niños con proyecciones, y se ve una buena calidad de manejo”.


Solo seis meses de vida y la escuela de Baby Karts tiene muy buenas referencias. Una buena opción para que su hijo sea el próximo Michael Schumacher en el automovilismo. 

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